
El escenario de la obra pública nacional en Tucumán durante 2025 quedó marcado por una retracción que contradice el discurso de entendimiento político entre las administraciones. Según el último informe de la consultora Politikón Chaco, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, la provincia se ubica entre las jurisdicciones que cierran el ranking federal con una tendencia negativa crítica, lo que pone en duda si la Inversión Real Directa (IRD) puede tomarse como un parámetro de "buen diálogo institucional" entre la gestión de Javier Milei y el gobierno de Osvaldo Jaldo.
Mientras otras provincias del NOA, como Jujuy, experimentaron rebotes significativos, Tucumán registró cifras que la sitúan en el extremo opuesto del desempeño federal. Este escenario de escasez de recursos se presenta como uno de los ejes ineludibles en la nueva reunión confirmada por Jaldo con el ministro del Interior, Diego Santilli, en el marco de las negociaciones por los votos clave en el Congreso que el oficialismo nacional requiere para la aprobación de reformas como la laboral.
Los datos para Tucumán son contundentes y reflejan una de las caídas más profundas del país. En el acumulado de 2025, la provincia recibió un total de $1.102 millones en concepto de IRD, lo que representa una caída real del 75,6% respecto a 2024. Si la comparación se realiza contra el año 2023, la pérdida de recursos es aún más contundente, alcanzando un -84,0% en términos reales.

El desglose por componentes muestra que el rubro de Construcciones —asociado directamente a la obra pública— fue el más afectado:
Tucumán ejecutó apenas $845 millones en obras, sufriendo una caída interanual del 80,1% respecto a 2024.
En contraste, la provincia de Jujuy recibió $42.910 millones para el mismo rubro, lo que significa que la gestión nacional destinó a suelo jujeño 50 veces más recursos para obras que a la provincia gobernada por Jaldo.
En cuanto a Maquinaria y Equipo, Tucumán percibió $258millones (un alza del 55,40%).

Debido a estos números, el informe destaca que nuestra provincia integra, junto a San Luis, Santa Cruz y La Pampa, el grupo de cuatro provincias con "caídas mayores a -80%" en el apartado de construcciones.
Incremento apoyado en un piso histórico
A nivel general, el informe señala que la IRD destinada a las provincias y CABA alcanzó los $890.291 millones, lo que implica un aumento del 19,3% respecto a 2024. Sin embargo, se advierte que este crecimiento es engañoso: “Se trata del segundo volumen más bajo de ejecución de los últimos veinte años, el incremento real observado está apoyado fundamentalmente en una excepcionalmente baja base comparativa, ya que en 2024 se observó el menor volumen desde el 2003”.

La distribución de estos fondos muestra una altísima concentración geográfica. Según el documento, “CABA y Buenos Aires explicaron el 57,7% de la ejecución total; si se agregan las provincias de Jujuy, Entre Ríos y Río Negro, esos cinco distritos concentraron el 69,9% de la ejecución total”. En el otro extremo, Tucumán forma parte de las diez provincias donde el nivel de ejecución no alcanza siquiera el 1,0% de participación en el total nacional.
El componente de Construcciones representó el 57% de la inversión real directa nacional en 2025. El informe define este apartado como la realización de obras que “permanecen con carácter de adherencia al suelo formando parte de un todo indivisible. Se consideran como tales caminos, diques, puentes, edificios, canales de riego y desagües, entre otros”.

Pese a ser el motor histórico de la infraestructura provincial, en 2025 la ejecución de este rubro a nivel federal se ubicó “-73,3% respecto al promedio histórico”, siendo el segundo volumen más bajo desde 2004. Por su parte, la inversión en Maquinaria y Equipamiento (35% del total) creció un 69,7% contra 2024, aunque sigue un “35,1% respecto a su promedio histórico”.
Finalmente, el documento aclara que una elevada ejecución en una jurisdicción no siempre se traduce en beneficios locales directos, ya que pueden ser “proyectos de naturaleza específica o estratégica, como la construcción de instalaciones de alcance nacional o sectorial cuya ejecución se concentra físicamente en una provincia determinada pero cuyos beneficios exceden el ámbito territorial”. No obstante, para Tucumán, la realidad muestra que ni siquiera los proyectos de alcance nacional han logrado compensar la sequía de recursos federales.